¿Qué es la participación ciudadana?
Son las distintas acciones que puede llevar a cabo una persona para contribuir a la solución de los asuntos y problemas de su comunidad, así como para influir de manera legal en las decisiones de su gobierno. Los ciudadanos podemos participar en un comité de vecinos, una organización de la sociedad civil, la sociedad de padres de familia de una escuela, entre otras figuras.
Mediante la participación en un partido político o una agrupación política nacional se promueve la gestión gubernamental en áreas como salud, educación y seguridad. Asimismo se genera interés y compromiso en los gobernantes y en el resto de la comunidad en asuntos relacionados con la ecología, la cultura, la planificación urbana y la no discriminación.
Se puede participar políticamente de distintas formas. Entre éstas, la participación electoral es fundamental en la construcción de una sociedad democrática. A través del voto, los ciudadanos deciden quiénes se encargarán de los asuntos públicos, qué decisiones son las más relevantes para la comunidad y con qué criterios se tomarán estas decisiones. Además, las elecciones contemplan otros participantes no menos importantes como los observadores y los funcionarios de casilla.
Estas formas de organización permiten a los ciudadanos actuar de manera coordinada para discutir problemas, ya sea de una comunidad, una región o un país, así como para proponer y emprender soluciones.
¿Quiénes participan?
En una elección participan todos los ciudadanos desempeñando diversos papeles: elector, candidato, representante de un partido político ante las juntas distritales y locales y el Consejo General del IFE, funcionario de casilla y observador electoral.
¿Cómo se participa?
La forma más sencilla de participar es como elector. Pueden hacerlo las personas mayores de 18 años inscritas en el padrón, en la lista nominal de electores, y que cuenten con credencial para votar con fotografía. Cuando un ciudadano hace el trámite para obtener esta credencial, queda inscrito en el padrón; una vez que recoge su credencial, en la lista nominal. Como electores, los ciudadanos respaldan la diversidad política e ideológica, estimulan la competencia y deciden quién gobierna y quiénes hacen las leyes por un periodo determinado.
Los ciudadanos que participan como funcionarios de mesa de casilla son escogidos mediante un sorteo. Quienes resultan seleccionados reciben una notificación y un curso de capacitación. Posteriormente, son designados por los consejos distritales para ocupar los distintos cargos que integran una mesa directiva de casilla. Estos ciudadanos serán los responsables de recibir, contar y cuidar los votos hasta entregarlos en el consejo distrital que corresponda.
Como funcionarios de casilla, los ciudadanos contribuyen a la realización del proceso electoral. Al recibir, realizar el cómputo y salvaguardar los sufragios, se pone en marcha un sistema de vigilancia para contar con elecciones confiables, equitativas y legales.
¿Para qué participar?
La participación de los ciudadanos es indispensable para construir y sostener una democracia. A través de la participación como electores, los ciudadanos deciden quiénes ocuparán los cargos de gobierno y representación. También deciden cómo se darán las relaciones y los contrapesos entre los poderes ejecutivo y legislativo; cuál será el financiamiento que recibirán los partidos políticos; y cuáles conservarán su registro.